Según recomendaciones oficiales de la cartera sanitaria rionegrina, hasta el 90% de los casos se pueden prevenir mediante el control adecuado de los factores de riesgo modificables.
La Coordinadora Provincial de Diabetes en Enfermedades Crónicas No Transmisibles, Patricia Iñigo, remarcó la importancia del cuidado permanente. "El accidente cerebrovascular es una patología que nos puede ocurrir a todas las personas a cualquier edad, más si tenemos factores de riesgo como enfermedades crónicas no transmisibles: hipertensión arterial, diabetes, obesidad”
“Tenemos que controlarnos a lo largo de nuestra vida, no desarrollar estas patologías que son comunes. En el caso de haberlas desarrollado, tener los controles médicos actualizados y los valores controlados con medicación, vida saludable, actividad física, dieta y tratar de controlar el estrés lo más posible", señaló.
Para evitar el desarrollo o complicación de esta enfermedad, se recomiendan los siguientes hábitos cotidianos:
Ante la aparición repentina de cualquiera de los siguientes signos, se debe activar inmediatamente el sistema de emergencias.
Frente a la sospecha de un cuadro de ACV, la especialista subrayó la extrema importancia de no postergar la atención profesional: "Ante cualquiera de estos síntomas, es muy importante acudir a tiempo a un llamado de emergencia al 911 y no trasladarse a un centro de salud por tus propios medios, ni caminando ni manejando” sostuvo.
“Reconocer los síntomas y ganar tiempo es muy importante, no minimizar el síntoma, no restarle importancia, no esperar que se pase solo, cada minuto cuenta. Pedir ayuda rápidamente hace la diferencia entre el fallecimiento o la instalación de una secuela definitiva producto de esta enfermedad. El tiempo es cerebro", concluyó.
